santos2bank OK

Lo que logró y lo que arriesgó Santos al anticipar la gala de la paz

santos2bank OK

El anuncio de La Habana del jueves, con seis jefes de Estado, el secretario general de la ONU, ministros, congresistas y lagartos varios, dejó la sensación de que la negociación de La Habana está prácticamente lista. Tanto que medios como Semana titularon “el fin de la guerra”.

Sin embargo, falta por negociar varios temas gruesos como qué guerrilleros podrán ser elegidos, cuáles y cuántas serán las circunscripciones especiales de paz en la Cámara (donde las Farc esperan que resulen elegidos congresistas amigos) o cómo se elegirán los magistrados del Tribunal de Paz.

Ese contraste muestra que el sonado anuncio del acuerdo produjo efectos positivos para Juan Manuel Santos pero que también quedan riesgos muy grandes. Estos son los principales logros que alcnazó y los mayores riesgos que tomó:

Los logros

1

Le da un argumento fuerte a la precampaña por el SÍ y se lo quita al NO

Una de las principales críticas de los opositores al proceso era que las Farc se iban a quedar con las armas, una idea que incentivaron los jefes guerrilleros cuando dijeron que no iban a “entregar” sino a “dejar las armas”. El acuerdo del jueves dejó claro que se bajaron de esa expectativa y de la de que sí las iban a entregar pero a lo largo de los varios años que tardaría la implementación de los acuerdos.

Con eso, la oposición perdió una de sus críticas más fuertes. Así lo demuestra la reacción del ex presidente Álvaro Uribe AL ANUNCIO DEL JUEVES, en la que reitera críticas a otros puntos acordados o a la negociación misma, pero no a lo acordado sobre dejación de armas.

Así lo reiteró el senador José Obdulio Gaviria que, en medio de otras críticas a la negociación, le dijo ayer a El País de Cali que el acuerdo en el punto de desarme no es negativo. “Yo esperaba un documento más gaseoso en cuanto a la entrega de armas y concentración de las Farc,  y no, se hizo más o menos en los términos que había predicado el Centro Democrático.” dijo Gaviria.

Mientras que le quitó así un argumento a los opositores, los defensores tienen uno nuevo y contundente: 6 meses después del Acuerdo Final las Farc deberán estar totalmente desarmadas, una idea que es más fácil de entender y de vender que lo logrado en acuerdos anteriores. Además, hasta ahora no tenían uno tan fuerte para mostrar que las Farc SÍ CEDEN EN EL PROCESO.

2

Le pone presión a la mesa para terminar la negociación

Después del bombo que le dieron Santos y Timochenko al anuncio y de la reacción de algunos y medios y defensores del proceso, la mesa queda con la presión de terminar rápido lo que esté pendiente.

Esa presión se debe a que a dos lógicas que se suman.

La primera es que con todo lo ya acordado, incluyendo que la refrendación se hará con el plebiscito que avale la Corte Constitucional, la confianza entre las dos partes ha crecido y eso hace más sencillo llegar a nuevos acuerdos. Y que el costo de que se caiga el proceso es mucho más alto para los mismos negociadores, no solo por el tiempo y energía que han invertido sino porque están cerca de lograr lo que se propusieron.

La segunda es que a medida que pase el tiempo los riesgos que explicamos abajo se van a exacerbar más, y por eso habrá un incentivo para cerrar los temas pendientes lo antes posible.

3

Alinea a todos lo “pro paz”

Con la sensación de que ya falta poco para un Acuerdo Final, con el claro apoyo de la comunidad internacional al proceso (que no solo quedó claro por la presencia de los presidentes de los países que lo han acompañado y de Ban-Ki Moon sino porque el presidente de México no se quiso quedar por fuera de la foto y SE MONTÓ AL BUS A ÚLTIMA HORA) y con un acuerdo que ha recibido relativamente pocas críticas, el anuncio empezó a alinear más claramente a las diferentes fuerzas que seguramente apoyarán el sí en el plebiscito.

Prueba de eso es que el senador del Polo Jorge Robledo, uno de los más fuertes opositores del Gobierno y quien no suele darle la bienvenida a sus decisiones, salió públicamente a defender el acuerdo

Esos refuerzos le dan una base más grande a la precampaña del referendo que SE ESTÁ CALENTANDO y que, por la mala imagen de Juan Manuel Santos, seguramente neceistará apoyos que sean claramente no santistas, como Robledo.

4

Le pone presión a la Corte Constitucional

Aunque la Corte Constitucional tiene hasta fines de septiembre para decidir sobre la constitucionalidad del plebiscito que tramitó el Gobierno en el Congreso para refrendar un Acuerdo Final, está a punto de votarlo. Y eso se debe, por lo menos en parte, a que el jueves el Gobierno y las Farc le pasaron la papa caliente.

Como se filtró la semana pasada, LA PONENCIA DEL MAGISTRADO Luis Ernesto Vargas pide que se apruebe el plebsicito CON ALGUNOS AJUSTES MENORES. Y, según una fuente de la Corte, todo indica que hay una mayoría de por lo menos cinco magistrados a favor de ella, en parte debido a que sienten la obligación histórica de no hundir la negociación de La Habana.

“Acá se ha sentido la presión del anuncio”, le dijo la alta fuente a La Silla. “Por eso seguramente se va a votar la próxima semana”.

De hecho, el proceso está en EL ORDEN DEL DÍA para este miércoles

5

Las Farc aceptan entrar a la legalidad

El jueves las Farc aceptaron públicamente, de forma definitiva, que aceptan la legitimidad del Estado y que sí se puede hacer política sin armas. Esos no son un detalles menores, pues cambian el fondo de su discurso de décadas, que decía que el Estado es ilegítimo.

Hasta ahora la negociación había consistido en acuerdos en temas que toca el conflicto pero no solamente a las Farc (agro y drogas) y en la creación de un sistema de justicia transicional que formará parte del Estado pero de manera excepcional.

Pero con lo anunciado el jueves las Farc aceptaron, por lo menos en el discurso, que se van a someter a las reglas que rigen a todos los colombianos: se comprometieron públicamente a acatar la decisión de un juez colombiano (la de la Corte Constitucional sobre el referendo) y, al desamarrar su desarme de la implementación de los acuerdos y aceptar un plazo corto para hacerlo, dejaron el mensaje de que renuncian a las armas.

Los riesgos

1

Anticipó la emoción

El mayor riesgo que asumió el Gobierno es que le puso todo el énfasis al anuncio del jueves, con lo que creó un momento de emoción. El riesgo es que al hacerlo hizo como el ciclista que intenta una fuga: puede escaparse y ganar la etapa o fundirse y terminar perdiéndola.

Todavía no es claro cuál de las dos opciones es la que ocurrió, pues no han salido encuestas que muestren el impacto. Pero aun si salen favorables a Santos, el Gobierno ha desgastado el mecanismo: la paz ya “había llegado” el 23 de septiembre, ahora lo hizo de nuevo y probablemente volverá a llegar a la firma del Acuerdo Final.

Pero de tanto repetir el anuncio éste puede ir perdiendo efecto, y por eso una subida de imagen ahora puede no sostenerse hasta el día del plebiscito, lo mismo que la emoción por que sea “el último día de la guerra”.

Al final, el Gobierno se arriesgó a celebrar desde muy temprano, y por eso el reloj corre en su contra.

2

Deja más cosas en manos del ELN

Con el anuncio del jueves, el ELN gana en importancia. No solo porque, como escribó Paola Ochoa EN SU COLUMNA EN EL TIEMPO DE AYER, puede convertirse en el reemplazo de las Farc, sino porque se agudiza la contradicción entre estar hablando del fin de la guerra por el lado de las Farc y de seguir negociando en medio del conflicto con el ELN.

Eso le pone más presión a la enredada negociación con el ELN, con el riesgo de que eso desbarate lo poco que se ha avanzado en medio de tantas dificultades. Y que, de hacerlo, se agudicen los combates con esa guerrilla.

De hecho, el ELN ya ha hecho dos ataques en Arauca, que han sido utilizados por los opositores del proceso para recordar que seguirá habiendo violencia. Y es que aunque ésta siga tan reducida como HA ESTADO LOS ÚLTIMOS MESES o incluso más, si el ELN termina matando soldados o policías, puede fortalecerse el argumento de que no hay que tragarse los sapos con las Farc porque la guerra igual no termina.

Eso incluso podría pasar con las bacrim que en algunos lugares como Tierralta (Códroba), se ha aliado con las Farc y podría reempalzarlas.

3

Creó un período de riesgo

Desde el jueves, cualquier debate público entre el Gobierno y las Farc puede ser usado para demostrar que la paz no está tan cocinada, que hay cosas pendientes, que el anuncio fue muy pronto. Y así minar la confianza en lo acordado y la ya golpeada credibilidad de Santos.

Eso ya empezó a ocurrir: con la reacción de Timochenko desmintiendo el comunicado del Ministro de Defensa sobre la ubicación aproximada y características de las zonas de concentración, algunos opositores al proceso señalaron que el acuerdo no está tan listo como parece.

Al final, esas dudas en la confianza pueden golpear los resultados de las encuestas, un dato clave para la campaña del plebiscito pues entre más suba Santos, más fácil que los políticos se le muevan, pero si le va mal éstos se la pueden tomar con más calma para no hacer una campaña impopular.

4

Depende del sentido de realismo de las Farc

Con el anuncio del jueves quedó la idea de que el Acuerdo Final está a semanas de firmarse, como dijeron Semana o la senadora Claudia López. Y efectivamente, aunque quedan varios asuntos pendientes de importancia, el jueves se acordaron los que quizás eran los puntos más difíciles de le negociación, que ahroa es irreversible, y crea una dinámica propicia para terminar rápido.

Pero eso no es seguro. Las Farc han demostrado que sus tiempos y su lectura de la opinión pública, pueden ser muy diferente a los de la institucionalidad. Y si se demoran más de lo previsto o empiezan a pedir más de la cuenta antes de la firma final, el Gobierno puede no solo perder el momentum sino cargar con nuevos lastres.

5

No guardó muchas cartas fuertes

El anuncio del jueves, tiene todo lo bueno del proceso para los colombianos: están las Farc aceptando el plebiscito, una concentración estricta, la verificación de la Onu, la entrega de armas. Es decir, todo lo que van a entregar a cambio de los “sapos” que ya se habían anunciado. Y, sobre todo, de los que faltan, como la posible definición de curules a dedo para las Farc.

De hecho, LA ENTREVISTA DE EL TIEMPO A HUMBERTO DE LA CALLE DE AYER muestra que ya está preparando el terreno para los sapos que quedan.

“Voy a arriesgarme a una controversia enorme, pero es realista que se abran escenarios de participación política para los dirigentes de las Farc que deseen llegar a la vida civil con plenitud de garantías”dijo al responder que seguramente sí podrían participar en política guerrilleros que hayan cometido delitos graves.

TOMADO DE  WWW.LASILLAVACIA.COM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *